Tus ojos son una ventana al mundo que, en ocasiones, nublan y emborronan la vida que tienes delante.

Sin embargo, la vida hay que disfrutarla a todo color y en alta definición. Y queremos que tú también lo hagas.

Por ello, en Opticalia Torredonjimeno queremos ayudarte a ganar agudeza visual y cuidar la salud de tus ojos para que puedas seguir viviendo como hasta ahora.

Sin molestias. Sin límites. Sin complejos.

¡Hola!

Soy Pilar, Óptico optometrista, mamá de tres niños y empresaria.

Y tú, como el resto de personas en el mundo, posees en tu cuerpo la mejor máquina del mundo que existe: tu mente.

¿Sabes por qué te cuento esto?

Porque tu cerebro toma de media 35.000 decisiones diarias, el 1% de forma inconsciente.

Y las toma, interpretando si la información que percibe a través de tus cinco sentidos es relevante para ti o no.

Es decir, si esos estímulos representan amenazas o, por el contrario, oportunidades.

Ahí es dónde entramos mi equipo y yo.

Te ofrecemos todo nuestro conocimiento y tecnología para que ganes posibilidades, veas todo con mayor claridad y consigas más oportunidades para vivir la vida que deseas, al mejorar tu visión.

Ese es nuestro propósito. 

El mío y el de mi equipo.

Así es cómo llegué a Opticalia Torredonjimeno…

Empecé a trabajar como óptico antes de terminar la carrera sin saber que años después formaría mi propia empresa. En mis comienzos en Jaén, aprendí a montar gafas en el taller y a perder el miedo a graduar en el gabinete.

Me enfoqué en trabajar, trabajar y trabajar.

Tanto, que a los pocos meses me ofrecieron ser la encargada de una óptica en Torredelcampo, mi pueblo. ¿Yo? ¡Si apenas estaba empezando! Si te digo la verdad mis anteriores jefes siempre divisaron un claro horizonte para mí, aunque yo lo veía borroso.

Ellos, desde el principio, marcaron mi destino.

Me dejé llevar porque la responsabilidad nunca me asustó.

De hecho, te confieso que estar al frente y tomar todas las decisiones yo sola no fue nada fácil, sobre todo al principio. Pero caerme muchas veces y equivocarme, me dio las tablas para gestionar una óptica con seguridad y mucha confianza en misma.

Tanto, que seguí apostando por mi formación con la única intención de crecer a nivel profesional para ayudar a todos  mis pacientes.

Pero había un problema...

Yo no era feliz.

Madrugaba cada mañana con la motivación de dar el máximo a mis clientes, pero la óptica no me seguía el ritmo, estaba anticuada, los aparatos eran viejos y desactualizados. Y yo no podía vivir con esa incongruencia.

Así que, cerré los ojos a este pasado y me fui.

Esta vez a Martos, y dos años después a Torredonjimeno, dos ciudades que me acogieron con los brazos abiertos durante ocho años.

Ocho años en los que, sobre todo, aprendí a solucionar y graduar los problemas oculares de mis pacientes desde otro ángulo más importante de los que dicta el refractómetro, desde sus emociones.

Aprendí a tratarlos y guiarlos desde el mimo y el cariño. Y este ha sido mi faro desde entonces.

Pero como sucede cuando sales de un negocio un día de verano, mi vida personal me deslumbra y ciega de amor. Fui madre.

Una serie de circunstancias me removió por dentro y fue entonces cuando me regalé unas nuevas gafas: Abrí mi propia óptica.

Una óptica fiel a mis principios y valores, a mi misión de empresa y a mí por qué. Una óptica que cuida de la salud visual desde y para las emociones de mis pacientes.

Porque si aún no te has dado cuenta, el protagonista de esta historia has sido y serás siempre tú.

Creo firmemente que los problemas de visión determinan tu manera de tomar decisiones y mirar el mundo que te rodea.

Y mi misión consiste en facilitarte todas las herramientas posibles de prevención, detección, cuidado ocular y estética para que veas más claro el camino hacia la vida que te mereces.

En mi camino, me acompañan tres personas muy importantes para mí, Loli, Lourdes y Carmen.

Tres personas extraordinarias que visten las mismas lentes que yo, unas muy flexibles que evolucionan con el tiempo y se adaptan siempre a tus necesidades porque están fabricadas con mucha profesionalidad, cercanía y empatía.

Materiales irrompibles que hacen que nuestros pacientes nos consideren de su familia y se queden con nosotras durante muchos años.

¿Buscas una óptica que vele por tu visión y la de tu familia?

¡Te esperamos con los brazos abiertos!