El 15 de octubre se celebra el Día Mundial de la Ambliopía, comúnmente conocida como ojo vago o perezoso.

Con motivo de este día, queremos visualizar esta condición dando a conocer algunos de sus aspectos más destacables.

  1. ¿Qué es la ambliopía?
  2. ¿Por qué se produce?
  3. ¿Qué soluciones hay para tratarla?
  4. Cómo detectarla
  5. Importancia de un diagnóstico temprano

1. QUÉ ES LA AMBLIOPÍA

La ambliopía es un trastorno visual sin lesiones aparentes que sucede en las etapas más tempranas del desarrollo de un niño y se caracteriza por la disminución de agudeza visual que no se corresponde con el estado refractivo. Si esta fuera la causa, al poner la graduación necesaria, obtendría una buena visión, cosa que no ocurre con la ambliopía.

Se considera como ambliopía cuando la agudeza visual del ojo ambliope está 2 o 3 líneas por debajo de lo esperado.

Muchas condiciones visuales ocurren antes del nacimiento, pero otras se instauran a medida que el niño crece pudiendo incidir otros factores externos. En concreto, la ambliopía es una situación de uno o de los dos ojos y puede deberse a la falta de uso o aprendizaje.

De esta manera, resulta fundamental hacer un control temprano del niño, sobre todo si existen sospechas.

2.¿POR QUÉ SE PRODUCE?

Las causas de la ambliopía pueden ser múltiples:

  • Estrabismo. Suele ser una de las causas más frecuentes.
  • Hipermetropía, miopía o astigmatismo, especialmente si es mayor en un ojo que en otro (anisometropía).
  • Falta de agudeza visual en ambos ojos (isoametropía) a consecuencia de un error refractivo no corregido a su debido tiempo.
  • Inestabilidad de las imágenes (nigtasmo).
  • Opacidades del cristalino (cataratas).
  • Ptosis palpebral que afecte al eje visual.
  • Cicatrices en córnea.
  • Restos de iris no retraídos debidamente en el periodo embrionario (membrana pupilar persistente).

3.¿QUÉ SOLUCIONES HAY?

El primer paso, para mejorar la situación y que no suponga una limitación en el futuro, es compensar el defecto de refracción (si es que hubiera graduación) y realizar chequeos para evaluar si en 6 meses los resultados mejoran.

Si no es así, se pautaría un tratamiento específico para la ambliopía tal como:

  • Oclusión del ojo sano para que el ojo ambliope trabaje unas 2-3 horas al día.
  • Terapia visual en la que se realizan actividades de manera activa para crear estímulos en el ojo ambliope.
  • Penalización mediante filtros o lentes. Se pretende castigar la visión del ojo sano a través de la gafa. Es importante que el niño no se quite la gafa o mire por encima de ellas.
  • Lentes de contacto, en el caso de que exista graduación muy dispar de un ojo a otro, combinándolas con oclusiones si fuera necesario.
  • Farmacológico. La instilación de gotas de atropina en el ojo no ambliope dificultan la visión para favorecer el trabajo del ojo que queremos estimular.

4.¿CÓMO SE DETECTA?

Para la detección del ojo vago son necesarias una serie de pruebas que revelen cuál es la causa:

  • Anamnesis: Recogida de todos los datos precisos (antecedentes, aparición, etc.)
  • Test de agudeza visual: Registro de letras que consigue ver el paciente para conocer el grado de la ambliopía y estimar su progreso con el tratamiento.
  • Cover test: Para descartar estrabismos.
  • Reflejos corneales monoculares: Se valora la simetría del reflejo pupilar.
  • Examen externo: Evaluación del estado y de la transparencia corneal.
  • Examen de estereopsis: Conocer la percepción de profundidad existente e intentar mejorarla para una colaboración óptima de ambos ojos.

5.IMPORTANCIA DE UN DIAGNÓSTICO TEMPRANO

El pronóstico de esta condición está condicionado por múltiples factores como:

  • Edad de aparición de la ambliopía.
  • Edad que tengamos cuando queramos ponerle solución.

Cuanto más tiempo transcurra de una edad a la otra más complicado será de tratar y mejorar, ya que se afianzan más las adaptaciones.

  • Causa que la provoca.
  • Colaboración por parte del niño y padres.
  • Grado de ambliopía y si existen otras adaptaciones asociadas.

“La ambliopía es la causa más común de problemas visuales en los niños”.

Así, su diagnóstico precoz es fundamental ya que, en las etapas iniciales del desarrollo y hasta aproximadamente los 8 años de edad, hay una mayor plasticidad cerebral con la que poder lograr una buena visión binocular.

Por otro lado, pese a lo que se pueda pensar, la ambliopía no sólo tiene solución si se trata en la infancia, pero sí es cierto que la probabilidad de obtener un mejor resultado se consigue en los primeros años de vida.