Si te acercas o has pasado la barrera de los 40 años, posiblemente ya hayas experimentado cierta dificultad a la hora de realizar tareas cotidianas en distancias próximas.

Esto es debido a que, a partir de esa edad, el cristalino se endurece y pierde su elasticidad haciendo que el ojo no pueda enfocar con claridad los objetos cercanos como lo hacía antes. Esto es lo que se conoce como presbicia.

Para ponerle solución a este problema de visión existen distintos tipos de compensaciones:

  • Gafas de cerca.
  • Gafas progresivas.
  • Gafas ocupacionales.
  • Lentes de contacto progresivas.

GAFAS DE LECTURA

Las lentes de las gafas de lectura tienen la misma graduación a lo largo de toda su superficie.

Se diseñan para una distancia corta de alrededor de 35-45 cm.

Proporcionan una visión limpia y clara sólo en ese rango de distancia, por lo que al mirar a cualquier otro punto que no corresponda a ese tramo se verá borroso.

Como supone un engorro andar quitándose y poniéndose una gafa de cerca, muchos présbitas optan por otras soluciones, sobre todo aquellos que necesitan llevar una graduación de lejos diferente a la de cerca y eso implica que deban cambiar de una gafa a otra según a donde miren.

GAFAS PROGRESIVAS

Son la mejor compensación para quien, además de ser présbita, sea miope, hipermétrope o astigmata. Así, estas gafas no solo resolverán los problemas visuales en las distancias cercanas sino que también cubrirán el resto de distancias.

En las lentes progresivas, la graduación de lejos se halla en la porción superior de la lente y gradualmente, hasta la parte baja, va cambiando la graduación a la que correspondería para la distancia intermedia y la consiguiente distancia cercana que se situaría en un punto más inferior.

Su preciso tallado cada vez proporciona una visión más limpia, menor distorsión de la imagen y una aberración menos notoria en los laterales respecto a los progresivos que se fabricaban hace unos años.

El diseño de estas lentes se puede personalizar en mayor o menor medida según sean los parámetros de porte de la gafa (distancia ojo-lente, distancia de lectura habitual, envolvencia de la gafa, ángulo pantoscópico, etc.).

Y aunque existe la creencia de que tener una gafa progresiva es para llevarla todo el día puesta, lo cierto es que no es así. Su uso dependerá siempre de la necesidad visual del paciente, sobre todo si para él es necesario ir compensado con su graduación de lejos para obtener una buena agudeza visual.

En el caso de no ser así y sólo tener vista cansada, llevarla será una opción para tener una mayor comodidad  y mejor visión en la práctica de múltiples tareas.

GAFAS OCUPACIONALES

Estas lentes se diseñan con la idea de favorecer el enfoque del ordenador, esté más o menos alejado, sin perder nitidez para leer y trabajar a una distancia más próxima.

De esta manera, el paciente evita adoptar una postura poco natural e incómoda que le genere dolor de cuello y espalda.

Así, además de existir lentes ocupacionales para interiores como las que hemos mencionado, también las hay especiales para exteriores. En este caso, estas lentes están pensadas para mejorar la visión durante la conducción, tanto de noche como de día, evitando los deslumbramientos y asegurando un rápido enfoque a todas las distancias.

Fundamentalmente, encontramos que el perfil habitual de un usuario de gafas ocupacionales responde a quien tiene como prioridad  enfocar las distancias intermedias y cercanas con un gran campo de visión para no tener ningún problema (p. ej.: informáticos u oficinistas).

LENTES DE CONTACTO MULTIFOCALES

Sorprendentemente, gran parte de la población présbita desconoce el hecho de poder tratar sus problemas de visión mediante el uso de lentes de contacto multifocales (progresivas) con las que poder ver bien a todas las distancias.

La visión obtenida con una lente de contacto progresiva no tiene nada que ver con la que resulta de una gafa progresiva, en la que desde el centro a la periferia hay un cambio gradual de la graduación.

Las lentes de contacto multifocales producen simultáneamente una imagen en retina de varios puntos de enfoque. Según sea el objeto que queramos enfocar, así será interpretado.

Entre sus ventajas destacamos:

  • Visión nítida a cualquier distancia.
  • Comodidad y libertad de movimiento.
  • Campo visual más amplio al no encontrarnos delimitados por el marco de la montura.

Como es de apreciar, no existen excusas ni salidas que respalden el no ir correctamente compensado. Todas las opciones son válidas, elegir una u otra, o incluso complementarlas entre ellas, dependerá de la exigencia visual que requieras y de tu estilo de vida.