Casas iluminadas como quirófanos: así agotamos nuestros ojos sin darnos cuenta
Vivimos pegados a las pantallas. No es una opinión, es un hecho. Trabajamos frente al ordenador, descansamos mirando el móvil, cenamos con la televisión encendida y, cuando por fin nos metemos en la cama, volvemos a coger el teléfono “un momento más”. Nuestros ojos apenas tienen tregua. Pero al problema del exceso de pantallas le…